Presentación
La carrera del libro electrónico contra el libro impreso o Pbook, como le dicen los más snobs, ha entrado en una nueva fase a raíz de la entrada al mercado de los primeros dispositivos lectores en línea con verdadero éxito comercial: kindle y el nunca demasiado popular iPad. Hasta ahora la atención de todos se ha enfocado en el desarrollo de una tecnología lo suficientemente viable como para reemplazar al papel pero pienso que nos estamos preocupando más por la pasta que por el contenido. Creo que hemos ignorado un problema fundamental con los dispositivos existentes:



